No siempre necesitas una respuesta
Escuchar este artículo
La urgencia de encontrar una respuesta
Hay momentos en los que queremos entenderlo todo.
¿Por qué me siento así?
¿Por qué reaccioné de esta manera?
¿Por qué me cuesta tanto tomar esta decisión?
¿Por qué sigo pensando en esto?
Buscamos respuestas porque creemos que, cuando las encontremos, vamos a sentirnos mejor.
Y muchas veces ayudan.
Comprender puede ordenar.
Poner palabras puede aliviar.
Encontrar sentido puede devolvernos claridad.
Pero no siempre.
No saber también puede ser un lugar
A veces seguimos buscando porque nos cuesta quedarnos en un lugar donde todavía no sabemos.
Y no saber puede sentirse incómodo.
Estamos acostumbrados a pensar que una pregunta necesita una respuesta.
Que una emoción necesita una explicación.
Que una decisión necesita resolverse.
Que algo pendiente debe cerrarse cuanto antes.
Pero hay experiencias que no funcionan así.
Hay preguntas que necesitan tiempo.
Hay respuestas que aparecen después.
Y hay cosas que quizá nunca lleguemos a entender del todo.
Eso no significa que estemos perdidos.
Significa que quizá necesitamos desarrollar otra capacidad:
la de permanecer un momento dentro de una pregunta sin apresurarnos a cerrarla.
Cuando dejamos de resolver inmediatamente
Porque cuando dejamos de buscar una respuesta inmediata, empiezan a aparecer otras cosas.
Una sensación que no habíamos notado.
Una contradicción.
Un cansancio.
Una certeza muy pequeña.
Una parte de nosotros que sabe algo, aunque todavía no pueda explicarlo.
Sostener preguntas más profundas
A veces la pregunta más útil no es:
“¿Por qué me pasa esto?”
Puede ser:
“¿Qué ocurre dentro de mí cuando pienso en esto?”
O:
“¿Qué intento resolver tan rápido?”
O incluso:
“¿Qué pasaría si hoy no tuviera que saberlo?”
No se trata de renunciar a comprender.
Se trata de dejar de convertir la comprensión en una exigencia.
Porque algunas respuestas aparecen cuando dejamos suficiente espacio para que aparezcan.
Y quizá crecer no sea tener cada vez más respuestas.
Quizá sea poder sostener preguntas cada vez más profundas sin sentir que tenemos que resolverlas inmediatamente.
Si esta lectura te acompañó…
De vez en cuando envío una carta con ideas, reflexiones y nuevas formas de mirar lo que vivimos.
Lecturas relacionadas
Quizá también quieras leer: ¿Y si no tienes que resolverlo hoy?.