La presencia
La presencia es algo que no se puede enseñar... se acompaña a despejar el camino; se va creando las condiciones para que aparezca.
A veces confundimos la presencia. Creemos que es estar en calma todo el tiempo, o dejar la mente en blanco.
Pero la presencia no es eso. Es más bien una disponibilidad... una forma de estar en el cuerpo, aquí y ahora.
Y no todos los sistemas nerviosos pueden acceder a eso al mismo tiempo. Por eso también es un camino... de sobrevivir, a vivir.
La presencia es disponibilidad para el aquí y ahora.
— Disponibilidad corporal, porque el cuerpo está aquí, sintiendo, registrando, sin huir ni tensarse innecesariamente.
— Disponibilidad mental, porque la mente no está perdida en el pasado o en lo que podría pasar, sino lo suficientemente tranquila para acompañar lo que está ocurriendo.
— Y disponibilidad espiritual, porque hay una apertura interior, una conexión con algo más profundo en uno mismo, que permite estar en la vida con sentido, con conciencia y con corazón.
En otras palabras, la presencia es cuando cuerpo, mente y esencia están en el mismo lugar al mismo tiempo. No significa que todo esté en calma, ni que no haya pensamientos o emociones, sino que hay espacio para sentir, pensar y vivir lo que está pasando sin tener que escapar de ello.